El producto estrella
Un ordenador repensado alrededor de la IA.
QynQue OS se ve como el escritorio que ya conoces — iconos, ventanas, barra de tareas. Solo que cada icono es un ayudante listo para trabajar.
Un vistazo al escritorio de QynQue OS.
El escritorio de siempre
Iconos, ventanas, barra de tareas: nada nuevo que aprender. Se siente como tu ordenador porque lo es.
Ayudantes, no apps
En vez de abrir diez apps tú mismo, le cuentas a un ayudante el resultado que buscas. Él usa las herramientas.
Una memoria que no se pierde
Tus costumbres, tu gente y lo que hiciste la semana pasada. Los ayudantes lo recuerdan y mejoran cada mes.
Privacidad primero
Tus archivos y tu vida se quedan en tu máquina. Algunas partes funcionan incluso sin internet.
La IA, a tu manera
Usa las grandes IAs o modelos pequeños y privados en tu propia máquina. Tú decides.
Encuéntralo donde estés
Habla con tu ayudante desde las apps de chat que ya usas — desde Telegram hasta WhatsApp, decenas.
Historias de la vida real
Un día con QynQue OS
Seis pequeñas historias de cómo cambia la vida cuando tu trabajo tiene ayudantes. Todo lo que cuentan es algo que el OS hace hoy de verdad.
El turno de noche
Antes de acostarse, Mei le dice a su ayudante: «Revisa los pedidos de anoche, ordena el buzón y prepárame un resumen para mañana». A las siete, el resumen está listo, el buzón en orden y no se ha escapado ni un pedido.
El trabajo sigue aunque no estés
Ravi está en el mercado cuando recuerda el informe que entrega mañana. Le escribe a su ayudante desde su app de chat de siempre. En su ordenador de casa, el ayudante se pone manos a la obra — y el borrador le llega al teléfono.
No repites el mismo discurso
Lina escribe para doce clientes, cada uno con su gusto. Su ayudante recuerda los estilos, los nombres y el trabajo de la semana de cada uno. Al tercer mes, se siente como trabajar con un compañero de años.
El trabajo delicado no sale de casa
Thomas trabaja con documentos fiscales que jamás deben salir del despacho. Su ayudante los procesa sin internet: privado, local, en su propio equipo. Cuando termina, los archivos siguen donde estaban.
Un ayudante nuevo en un clic
Amara necesita un ayudante que vigile los precios de los materiales. En vez de construirlo, lo encuentra en QueHub — que ya está abierto — e instala uno hecho por la comunidad. Esa misma tarde ya está trabajando.
La mente adecuada para cada trabajo
Las preguntas grandes van a las IAs más potentes de la nube; las pequeñas del día a día, a mentes pequeñas y privadas en tu propia máquina. Tú eliges la que encaja — y puedes cambiar de idea cuando quieras.

QuePo es tu piloto cercano y Qynix tu estratega — con ellos, el viaje se siente ligero.
Tu nuevo ordenador te está esperando.
Empieza gratis: la primera ronda la invita la casa.